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sábado, 28 de enero de 2017

ESCRIBIENDO DESDE EL MOVIMIENTO

MIS ESCRITOS A PARTIR DE LA DANZA.

"La danza como metáfora apunta a esa escritura de nuestro cuerpo poético como ser en el mundo, entendiendo que nuestro ser en el mundo ya está siendo en la danza porque mientras escribe se descubre y mientras es leído acciona. Eso sería un alcance de hacer metáfora".
Itzia Mejía.


ESCRIBIENDO DESDE EL MOVIMIENTO

MIS ESCRITOS A PARTIR DE LA DANZA.
A modo de conclusión, hablaré de las reflexiones que yo he hecho a lo largo de la carrera, mismas que han tomado forma y sentido gracias a la apropiación de información teórica, conceptual, poética y filosófica con respecto al hacer danza a lo largo de la historia y en donde se ha vuelto fundamental que exista la escritura académica y creativa para tener registro de la sensación que se queda durante la existencia en tiempo real de la danza
"La danza es un lenguaje en una lengua que permite su universalidad pero al mismo tiempo la permisividad de interpretación libre del receptor en el proceso comunicativo. Y no por esto la danza pierde su valor en sí".
Itzia Mejía

Mujeres, coreografía realizada en CEDART. Itzia

viernes, 27 de enero de 2017

ESCRIBIENDO DESDE EL MOVIMIENTO

PINA BAUSCH.


Moverse fue para Pina Bausch algo muy característico de su propio ser. Un acto íntimo y espontáneo que nunca sintió necesidad de explicar con demasiadas palabras. No fue mujer de teorías. Sólo quiso bailar. Se asegura que hay mucho de infantil en su danza-teatro. La explicación fue ofrecida por la propia coreógrafa. “Hay cosas que sólo las podemos hacer cuando somos niños: chapotear en el agua, ensuciarnos, pintarnos, jugar. Es estupendo que se puedan hacer estas cosas, a lo grande, en el escenario”. Su visión del cuerpo lograba expresarla a conciencia y plenitud. Parca de palabras y profunda en su introspección, de la que surgió siempre su movimiento, para muchos cercano al gesto teatral más que a la abstracción corporal que tanto pregonó la danza del siglo XX. Antes que volúmenes de valoraciones plásticas dispuestos fríamente en un tiempo y en un espacio escénicos, la consideración de sus intérpretes era la de humanos psicológicamente perfilados.

No había para ella un ámbito más vital que una sala de ensayos ni compañía más preciada que la de sus bailarines. Con ellos se sumergía en procesos de creación más intuitivos que intelectuales y exhaustivamente centrados en la praxis escénica. La comunicación entre ellos operaba a través de la identificación y la complicidad de emociones y ademanes, así como de manifestaciones estéticas corpóreas. Allí se evidenciaba la Pina Bausch obsesiva y hasta imperativa, justa en su verbo y desbordada en imágenes, por lograr un código formal altamente depurado y reconocible pero en correspondencia plena con las motivaciones que fluían de su espíritu. No renegó de la forma. Muy por el contrario, hizo de ella un concepto trascendente que orientaría toda su obra.

Alguien ha querido reconocer en las acciones creativas de Bausch el determinismo dionisíaco. Es decir, la necesidad imposible de no satisfacer, de percibir la fuerza del torrente desde dentro y no desde una dimensión apartada e ideal. “Nunca digo ‘este es el escenario y aquí hay que representar la obra’. El entorno se va creando a medida que prosperan los procesos de ensayo. Me gusta que aparezcan en el escenario cosas tan reales como la tierra, la hojarasca o el agua”. En La consagración de la primavera, por ejemplo, el rito se lleva a cabo bajo impulsos telúricos. Sobre la tierra húmeda se galvanizan cuerpos y se procede a la ofrenda de la volcánica naturaleza. La acción solista de La Elegida conduce a la convulsión, el éxtasis y el desvanecimiento. El impulso gregario que originan las acciones colectivas se torna explosivamente individual.

La más significativa coreógrafa occidental de la segunda mitad del siglo XX, la mujer que nunca se sintió feminista, la que era capaz de llevar hasta la exacerbación a un bailarín en un ensayo fatigante y reiterativo, puso de relieve los rasgos de su enigmática personalidad y su comprometida concepción del cuerpo trascendente.
Siempre silenciosa, alguna vez afirmó que no predicaba máxima alguna y que buscaba explicaciones sólo dentro de si misma.


ESCRIBIENDO DESDE EL MOVIMIENTO


  • NIETZSCHE Y LA DANZA.
Nietzsche es un filósofo alemán que dedico sus investigaciones y teoría filosófica a cuestionar la espiritualidad religiosa como única vertiente de la autorealización como ser en el mundo y percepción de la realidad en la que se vive.


Los conceptos filosóficos de Nietzsche se inspiran en la cultura griega, que exploró la danza en comunión con lo sobrenatural y lo mítico, porque cuando el bailarín está en sincronía con su cuerpo todos sus movimientos y giros son la expresión misma de la libertad, uniendo la presencia del cuerpo con el tiempo y el espacio. En el pensamiento griego, la danza, junto con la música y la poesía, conforman la triada fundamental de expresión de la estética dionisiaca que retoma Nietzsche y se ejemplifica en el espíritu libre de Zaratustra.


El ser humano mismo transgrede sus límites y se transforma, al bailar deja de ser él mismo para convertirse en una obra de arte, y por lo tanto en algo superior al rebaño. 


En la danza el cuerpo habla, se fusiona con el pensamiento en un nuevo lenguaje imposible de encasillar dentro de una corriente filosófica específica porque rebasa las palabras y es la propia esencia humana, la que se mueve en el escenario representando la coreografía de la rutina cotidiana. 


Danzar es la afirmación de la vida, al encontrar mediante el flujo de nuestra propia energía la felicidad plena, al alinearnos con el mundo y seguir el ritmo de la música vital. 


Bailar es sentir con cada nervio del cuerpo la intensidad del caos del Universo. La libertad no puede existir solamente en el pensamiento sin exteriorizarse, al igual que Nietzsche solamente creería en un Dios que sepa bailar, el superhombre solamente puede confiar en el movimiento para liberar toda la emoción de sus pasiones.

jueves, 26 de enero de 2017

ESCRIBIENDO DESDE EL MOVIMIENTO

ISADORA DUNCAN 

Isadora Duncan es la pionera, por excelencia, de toda la danza experimental no solo para los bailarines modernos, si no también, para la danza contemporánea y las investigaciones de una concepción de una cuero libre y sin ataduras técnicas y posesivas como lo es el ballet.

Isadora cuestiona al ballet como un maltrato al cuerpo, mismo que por la serie de imposiciones de movimiento, el cuerpo del bailarín no es auténtico y no observa lo que está más próximo a generar danza, su propia vida.

Las investigaciones de Isadora siempre hicieron hincapié en reflexionar la libertad femenina, pero sobre todo la libertad del cuerpo; liberarlo de estereotipos y de formas establecidas en las que se tiene que danzar, por tal motivo, sus escritos siempre nos hablaran del cómo es que ella genera danza a través de su historia como bailarina que rompe lazos con el ballet.

"Danzar en sentir, sentir es sufrir, sufrir es amar. Usted ama, sufre y siente. ¡Usted danza!"





ESCRIBIENDO DESDE EL MOVIMIENTO

LOIE FULLER

En ésta ocasión hablaremos de una bailarina que también corresponde a la corriente de la danza moderna, misma que se caracteriza por el uso de elementos que den a su danza un nuevo sentido. 

Ella es Loie Fuller, bailarina que con una tela colgada en sus brazos, hace maravillas y crea una especie de metamorfosis entre su cuerpo y una mariposa o una flor.

Su alcance poético y hasta cierto punto mágico, la convirtió en una de las musas más renombradas de la época para diversos artistas, entre ellos, algunos poetas.

"Toda una revolucionaria. Desde su cuerpo, desde un escenario, desde la danza. Precursora de los efectos visuales y la libertad de la mujer".
Omar Khan


miércoles, 25 de enero de 2017

ESCRIBIENDO DESDE EL MOVIMIENTO

MARY WIGMAN
Continuando con los bailarines modernos, hablaremos de Mary Wigman, bailarina alemana que también se suma a las investigaciones de la danza moderna.

Su trabajo se caracteriza por la notable influencia del teatro en su obra dancística. Wigman trabaja bajo la construcción de personajes que nacen de su personalidad, por tal motivo, el uso máscaras y telas son consideradas como una fActor importante para entender la obra de Mary Wigman.

Por la misma cuestión, la investigación corporal de Wigman quedó plasmada en diversos escritos que nos describen y explican cómo es que La Wigman llevaba acabo sus obras dancísticas. 

"La danza es un lenguaje vivo que habla del hombre- un mensaje artístico que se lanza al más allá de la realidad a fin de hablar, por así decirlo, a un nivel más elevado, con imágenes y alegorías, de las emociones más íntimas del hombre y de su necesidad de comunicar. Porque el hombre es a su vez e intermediario, ya que el medio de expresión es el cuerpo humano; porque el movimiento natural de éste es el material de la danza, el único material que es suyo, y también el único empleado. Por esto la expresión de la danza está absolutamente ligada al hombre y a su capacidad de moverse. Cuando ésta deja de manifestarse, la danza se encuentra frente a sus límites de posibilidades creativas y ejecutivas".
Wigman en "El lenguaje de la danza". 2002. p.18.

ESCRIBIENDO DESDE EL MOVIMIENTO

 MARTHA GRAHAM

Martha Graham es una bailarina que pertenece al tipo de danza que llamamos moderna. La danza moderna es un tiempo en la historia, un estilo y también es la aparición de diversos bailrines y artistas para las artes en general, en los cuales la temático social y política era cuestionada en sus obras de arte y empiezan a generarse diversas técnicas para la danza, en las cuales se podía observar un trabajo corporal específico; en ésta ocasión hablaremos de una de la bailarinas más importantes de la época.

Martha Graham es conocida por la fuerza y firmeza de sus movimientos, pero, sobre todo, por el trabajo imprescindible que realizo con la figura femenina y éste empoderamiento femenino. 

Ella crea una técnica pensada en el trabajo de la contracción del cuerpo y los movimientos controlados, mismos que constantemente corresponden a temáticas de carácter social que cuestionan la posición femenina de la época (décadas de los 50's).

Martha hace toda una investigación corporal y de pensamiento, en la cual no solo posiciona al cuerpo y su movimiento como principal potencia de la danza, si no que lo problematiza y cuestiona si el lenguaje del ballet es la única forma de institucionalizar la danza.
"Mi danza no es un intento de interpretar la vida en el sentido literario. Es una afirmación de la vida a través del movimiento".

"El movimiento nunca miente. Es un barómetro que revela el estado del clima del alma a todos los que lo pueden leer".


"Nada revela más que el movimiento".


"Bailar es solo descubrimiento, descubrimiento, descubrimiento".


"Yo no quería ser un árbol, una flor o una ola. En el cuerpo de un bailarín, nosotros como público debemos vernos a nosotros mismos, no una imitación del comportamiento de las acciones diarias, no el fenómeno de la naturaleza, no a criaturas exóticas de otros planetas, si no algo del milagro que es el ser humano".
 Citas de Martha Graham.

viernes, 20 de enero de 2017

ESCRIBIENDO DESDE EL MOVIMIENTO



En ésta ocasión hablaremos de una bailarina latina que ejerce su trabajo creativo como danzante y escritora, en el cual se refleja el carácter reflexivo de su experiencia corporal llevada a la escritura en donde convergen una danzante y una poeta indispensable para la danza contemporánea en América Latina.
LA DANZA, ESE LENGUAJE...
A menudo pongo mis vivencias y mis pensamientos nacidos bajo el signo de la danza.
Se que este aspecto reflexivo que acompaña mi actividad creadora es solo una aproximación, una vertiente hacia el diálogo. 
El acto de danzar es único, insustituible.
Ningún otro lenguaje, por afín que le sea, podría sustituir ese lenguaje que es la danza.

La danza implica una meditación acerca del cuerpo, de ese lugar desde donde se proyecta el transcurrir de nuestra existencia.
"El hombre es ese animal singular que se contempla vivir, que se confiere un valor"- nos dice Paul Válery , poeta que bastante meditó acerca de la danza-. 
Yo vivo, yo existo y me observo a mí misma viviendo dentro de esta estructura epidérmica que me contiene. Al mismo tiempo el cuerpo me protege, me da concreción, me sitúa en relación a los otros, me ofrece un punto de vista...El cuerpo no es solamente el límite de piel que me resguarda en mi soledad. Es también contacto, abertura hacia los..otros y hacia lo otro como fuente amorosa de conocimiento.
La piel, superficie sensible, es también materia irradiante, sabia, que se magnetiza con la danza.

Sonia Sanoja (fragmento) en "Bajo el signo de la danza". 1992. Venezuela 

miércoles, 18 de enero de 2017

ESCRIBIENDO DESDE EL MOVIMIENTO

"Escribiendo desde el movimiento", una propuesta y estrategia pedagógica que promueve la danza como motor de la escritura poética.
La propuesta promueve una enseñanza colectiva entre danza, literatura y escritura, en la cual, se busca motivar al alumno a percibir cómo es que la danza puede ser un detonador creativo para la escritura poética.

En ésta ocasión presentaremos a diversos artistas/bailarines, filósofos, escritores, que han encontrado en la danza un motivo para la escritura creativa y que, además, muestra la sensibilidad con la cual se puede llegar a percibir el mundo a partir de los movimientos del bailarín, del danzante, de la persona que baila.

Para ésta ocasión nos referiremos a Paul Válery, un teórico de la poética de la poesía de su tiempo, y que, a su vez propuso un tipo de filosofía para la danza en la cual explicaba cómo a partir de las percepciones que él tenía de los movimientos de las bailarinas, él podía crear poesía y mejor aún, una explicación de lo que es la danza vista desde alguien que no danza.

"Mira entonces a la bailarina con ojos extraordinarios, los ojos extralúcidos que transforman todo lo que ven en alguna presa del espíritu abstracto. Considera, descifra a su antojo el espectáculo. 

Se le pone de manifiesto que esta persona que danza se encierra, de algún modo, en una duración que ella engendra, en una duración eternamente hecha de energía actual, hecha de nada que pueda durar. Es inestable, prodiga lo inestable, pasa por lo imposible, abusa de lo improbable; y a fuerza de negar con su esfuerzo el estado ordinario de las cosas, crea en los espíritus la idea de otro estado, de un estado excepcional —un estado que sería sólo de acción, una permanencia que se haría y se consolidaría por medio de una producción incesante de trabajo, comparable a la vibrante posición de un abejorro o de una esfinge ante el cáliz de flores que explora, y que permanece, cargado de potencia motriz, casi inmóvil, sostenido por el batir increíblemente rápido de sus alas". (Válery,1990 en "Teoría poética y estética").


viernes, 21 de octubre de 2016

ESCRIBIENDO DESDE EL MOVIMIENTO

II. LA DANZA COMO METÁFORA DEL CUERPO POÉTICO.

La danza es escritura y ésta no hace más que escribir metáforas.

Hablar de metáfora nos implica un proceso de pensamiento y cuerpo como uno mismo. Toda nuestra propuesta anterior apunta a saber sobre el cuerpo o entender el cuerpo de manera no disociada entre pensamiento y la estructura física, estos son un devenir constante de la realidad de las personas en donde no hay cabida a tener muchas partes del cuerpo, el cuerpo es todo, mi cuerpo soy yo.
Ahora bien, ¿por qué decimos que la danza es la metáfora del cuerpo poético?

Un cuerpo poético no se descubre en el mundo por coincidencia de las circunstancias en las cuales se ha contagiado de la danza. Un cuerpo poético se descubre porque sus vivencias quieren quedar escritas.

Cuando la danza contagia a un cuerpo, esta está siendo escrita desde otras vivencias, otros cuerpos están haciendo metáforas y estás son el contacto que te lleva a padecerla. Una vez que llega a ti no hay manera de ignorarla y surge el proceso de descubrimiento de un cuerpo accionante que vive una vida danzada que se presenta a otros cuerpos, ese es un logro de metáfora.


La danza como metáfora apunta a esa escritura de nuestro cuerpo poético como ser en el mundo, entendiendo que nuestro ser en el mundo ya está siendo en la danza porque mientras escribe se descubre y mientras es leído acciona. Eso sería un alcance de hacer metáfora.

Itzia Erideni Suárez Mejía


ESCRIBIENDO DESDE EL MOVIMIENTO

I. CUERPO POÉTICO.
  • El cuerpo como verbo: acción de la danza.
Partimos de una concepción hecha por Paul Valéry para referirnos a la acción de la danza como ese acto que trasciende la practicidad de toda acción cotidiana para dotarla de una nueva esencia que la haga distinta y nueva ante la ya existente. Para esto nos valemos del pensamiento, mismo que permite la trasposición de la acción como práctica común a una acción para la danza, por así decirlo. Dicha acción para la danza es vista como primordial naciente del movimiento en otro mundo de tiempo y espacio, es decir que ésta acción permite un juego con el pensamiento en donde es posible re estructurar o re configurar tu propia existencia en el mundo bajo la consigna de crear otro que devele lo no develado en la acción de este acontecer del movimiento del cuerpo en la danza.

Si bien, la acción de la danza que propone Valéry es un acercamiento bastante atinado para referirnos a la construcción de conexiones vivenciales entre la poética del filósofo y del bailarín, pues éste devela de la bailarina lo más próximo a la explicación en su cuerpo bajo la cultura de alguien que no danza como lo haría una bailarina, sin embargo, eso no impide que el acto reflexivo con el cual él puede acercarse a ella determine una filosofía de la danza que pueda referirnos a aquella interpretación de la misma.

No existen cuestiones malas o buenas, simplemente son modos de acercamiento significativo para los estudiosos de la danza, pero lo que aquí nos interesa es recuperar el concepto de acción que determina Valéry como acción de la danza para referirnos a esta nueva acepción: el cuerpo como verbo.

Cuando hablamos de verbo, viéndolo en términos gramaticales, este hace referencia a la acción del sujeto, es decir que un verbo es una acción que realiza el ser humano sea del tipo que sea. En el cuerpo como verbo justamente nuestro verbo o acción de la danza sería el cuerpo y este por consecuencia determinaría la acción de nuestro sujeto. 

En Valéry nuestra acción para la danza está construida a partir de un movimiento físico que trasciende los movimientos cotidianos, es pues, hablar de la acción de la danza como cierto tipo de movimiento en el cuerpo.

Partir del cuerpo como la acción ya en sí, nos propone que lo determinante para la acción de la danza ya no nace del movimiento en el cuerpo, si no del cuerpo en movimiento. En el primer cuestionamiento importa más lo que se pueda develar del movimiento que del propio cuerpo, mientras que en nuestro planteamiento nos interesa develar del cuerpo.
Aquí podemos observar que ya no existe una separación entre lo cotidiano y no cotidiano, lo construido y lo no construido a partir de un movimiento que nos permita determinar una acción para la danza, ahora nuestra acción para la danza se configura en el cuerpo y todas sus capacidades de accionar y no en una acción que nazca del movimiento como motor o determinante de la danza, es de del cuerpo en acción y no precisamente este implica que haya un movimiento físico.

                                                                                                       Itzia Erideni Suárez Mejía.


jueves, 20 de octubre de 2016

ESCRIBIENDO DESDE EL MOVIMIENTO

POEMARIO LATENTE.
Trabajo realizado en la materia de Teoría Literaria en el cual debíamos exponer qué eran para nosotros las Bellas Artes, para ésto, decidí hacer un especie de poemario.

¿Qué serás?

Me piden que hable de ti, que te encierre en un pensamiento, palabra, verso, cuento e incluso un soneto completo.

Tal vez no entiendan que tu voz me alcanza para llenar el vacío más absoluto de la existencia humana, que me basta para pensar que mi pueblo habla, que mi país grita y que mi tierra canta.

Me pongo aquí, me volteo, me siento, me pregunto el por qué no puedo concebirte en un pequeño verso, pues tu infinita belleza me pone a dar giros en la cabeza y pareciera que escribirte se vuelve tan obsoleto ahora mismo en mis manos en este rincón de un cuarto.

Me haces falta por todos mis rincones más fríos, le haces falta a las sombras que caminan es este mismo circuito, le haces falta al universo que se está hundiendo en la guerra de un mundo terriblemente completo.

Me piden que te escriba y yo solo te quiero, te lloro, te admiro en un abrir y cerrar de ojos, me propones la “insoportable levedad del ser” o “el grito” jamás escuchado, me invitas una “sinfonía” en un “lago de los cisnes”, bailas con Isadora y Gauguin te dice “nunca jamás”, me revelas un futuro escondido del que todo el mundo habla, y por eso, todo lo que haga que te llames “Arte”, eres la mejor obra de arte.


El azul o café o gris o rojo más infinito.

Dicen que habitas donde la mar se esconde o donde los sordos aprenden a oír por el sonido del paisaje, también he escuchado que te nombran en todo el devenir del tiempo.
La gente se sumerge y vuelve a nadar en palmeras indefinidas, se cuelga y balancea en mares secos y furiosos, observa la caída de un lago de pintura y vuelve a chapotear en el óleo de una figura.
Te llamas mancha y me quedo con tu pincel de silueta lunar.

Así me hubiera escuchado en el temblor del 68, ¡Por qué no simplemente te caes! Y luego con tus manos francas me hubieras cacheteado la razón, te hubiera pedido que me cobijaras por un rato en lo que pasaba la maldición de la tierra tirada.
Naces con un sueño y aguantas hasta tu transformación en la mirada de otros cuerpos, te llaman fuerza porque no te caes ni ahora, ni mientras te siga soplando la historia.

Cantera.

Vamos rompiendo el hielo con una sonrisita sabor a viento, anda, levántate y ven a correr por todos los campos.
Eres infinita y tan clara como la pupila limpia, eres fría y solitaria pero con una mariposa dentro de aquel caparazón que nunca te destapa, eres cantera porque la vida te quiso duradera, eres quieta porque te gusta posarle a la esencia.
Mírame con la esencia, cultívame con tu fuerza y pósame con la piedra

Lo que las manos dictan.
No es que tu nombre me sepa a este mismo acto en el que ahora me encuentro, por qué uno tiene que encontrar la palabra correcta para no llamarte poesía o querer encontrarte en un montón de palabras que no entiendo cómo estructurar.
Me siento de noche frente a la hoja en blanco y lo único que pienso es en hacer un buen poema, uno donde no tenga que hablar de por qué escribo sobre ti, uno donde no tenga que partirme en dos para explorar tu esencia, uno donde solo escriba por el mero placer de la escritura.
Hoy me desperté queriendo hacer un buen poema y no recapitulé, que tu esencia es la prosa más correcta. 

Armonía.

Es en ti dónde por primera vez me enamoro de la sonoridad de las aguas, es en tu tacto dónde la lluvia me colma de notas con sabor a sonata, es tu viento el que me salva de la podredumbre de un oído necio, es tu calma, tu furia, tu cadencia, tu disonancia y armonía, es tu voz escrita en una carta.
Lo cerros llamaron tu presencia y los ríos quisieron acoplarse con la luna, le cambiaste la semblanza a la partitura y volaron en tu espacio las estrellas.

Tu escalera es muy larga, recorre uno a uno los segundos en que mi columna vertebral se desplaza por toda la cama, subes bajas y vuelves a bajar como si la luna necesitara muchas pinceladas.
Cállame la boca con uno de esos movimientos que haces con tus hojas, revélame la sonoridad de las horas y no dejes nunca que muera sorda de tu tacto, de tu agonía, de tu suspiro de alas rojas.

No me dejes tan disparada en el blanco de un punto en el piano, no dejes que las cuerdas exploten en una guerra de tonadas, no dejes que te quiten la voz porque es la que ahora nos canta, no abandones tu pueblo, no abandones la lucha porque en la cumbre de todas sus voces de agonía, está la historia de tu escritura.


Postergando el fin del movimiento.

Nación en el momento en que quisiste moverte de tu calma, nació cuando la cadencia de tus pasos le cegó la mirada, nació cuando dos dedos ya sabían decir “Te quiero”.

¿Por qué será que eres la cascada de cuerpos dorados, en un fluir del agua que de repente se estampan con las rocas y explotan como siluetas enamoradas?

Eres la transformación de un capullo que quiso quitarse los zapatos y copiarte un rato, se quitó la ropa porque quería descubrir el relieve de sus curvas peligrosas, se quitó la cordura para encontrarse con la inspiración de una postura, se quiso hacer bailarina silenciosa porque mariposas, había pocas.

Revélame el zodiaco de mi esencia, fluye con en el verso y déjate elevar por el sonido de los cerros, duerme en una nube donde tus pasos sean más que un acto, baila, mariposa en pleno vuelo que te sigue tocando a ti, postergar el fin del movimiento.



ESCRIBIENDO DESDE EL MOVIMIENTO

Dentro de la carga de materias que conforma nuestro mapa curricular académica hay materias denominadas optativas, las cuales funcionan como complemento a la formación "obligatoria", por así decirlo, del resto de materias teórico/prácticas.

Una de ellas es el Taller de Redacción y Desarrollo Literario, en la cual, aparte de enseñarnos a escribir bien y utilizar todos los recursos gramaticales, lingüísticos, etc; la materia busca, al igual que el resto de materias obligatorias, crear un ambiente que promueva el diálogo crítico y la importancia de la escritura en la danza, para eso, la docente encargada de la materia nos proporcionó un texto en el cual nos abre un panorama completo que nos habla de cómo la escritura y la danza se tocan, pues proponen que crear movimientos es como realizar todo un texto en el cuerpo.

Para que quede un poco más claro a lo que me refiero y utilizando los métodos increíbles de la redacción, realicé una síntesis del texto, misma que podrán leer enseguida:

UMSNH-FPBA Licenciatura en Danza.
Taller de redacción y desarrollo literario.
Profa. Chpír Etétzi Sánchez García.
11/Febrero/2016.

Síntesis a "La enseñanza: danza y escritura se tocan" de Dolores Ponce.

Donna Davenport y Cheryl Forbes, bailarina y escritora, se reunieron para proponer un modelo educativo que aborde la conexión entre disciplinas artísticas.

Así, la relación entre danza y escritura se crea a partir de un "tocamiento, contacto" de tipo práctico y funcional. Su fundamento para dicha relación radica en que ambas disciplinas comparten conceptos y/o elementos para su desarrollo , tales como:

  1. Espacio: visto como la experiencia física en donde la creación de párrafos equivale a la creación de frases, la puntuación a determinar límites de cada movimiento y la compresión a direccionar el espacio.
  2. Peso: elemento que determina que exista un equilibrio para hacer énfasis en algo sin hacer uso excesivo del control.
  3. El tiempo: mecanismo dinámico con el compás o ritmo del lenguaje.
Pintura de Leonid Afremov
Estos elementos buscan determinar la fisicalidad de la palabra y el movimiento para enseñar a distinguir y unificar ambos lenguajes que permitirán una lectura del arte.

Es posible enseñar a escribir bailando como a danzar escribiendo. Para esto la escritura aporta conceptos para que el aprendizaje de la danza sea acumulativo:

1. La puntuación define cada frase de movimiento y cada transición.
2. El vocabulario son las propias palabras que comunican al espectador.
3. La voz identifica el carácter de la persona.

Es así como finalmente determina con esta investigación que la danza y la escritura tienen una relación pedagógica.






miércoles, 19 de octubre de 2016

ESCRIBIENDO DESDE EL MOVIMIENTO

REFLEXIONES EN TORNO A MI EXPERIENCIA BAILANDO.

En ésta ocasión me toca compartir un pequeño escrito que hice para una coreografía titulada "Sin retorno", en la cual teníamos que escribir y después dialogar acerca de lo que la danza era en y para nosotros después de cursas cuatro años de licenciatura y en expectativa del último año de carrera para visualizarnos en el trabajo que queremos realizar como profesionales de la danza.
Aquí les comparto lo que escribí en esa ocasión.


Es como sentir que te ofrecen todo y nada concreto, como que puedes apoderarte pero no lograr alcanzar lo particular.

Hay momentos donde una afirma lo que no es y por consecuencia sabes lo que sí eres.

Existen pequeñas fracciones de tiempo donde comulgas con un ir y venir del cuerpo. Me sitúo justo ahí, donde divagamos en golpes al suelo y una sonrisa parece completa; y tanto aparentamos parecernos que nada justifica que siga siendo carne cruzando caminos y ¿por qué no? ser cuerpo.

                                                                                                               Itzia Erideni Suárez Mejía.



ESCRIBIENDO DESDE EL MOVIMIENTO

EL ENSAYO DE CREACIÓN O CREATIVO.

De la misma manera que la publicación anterior, en ésta publicaremos un ensayo de creación o creativo, a qué nos referimos con ésto, que se lleva a cabo el mismo proceso que un ensayo académico pero que se diferencian en que el ensayo creativo se hace en base a un tema de interés muy particular del cual no hay información suficientemente teórica, sino que puede ser el relato de una experiencia vivida o la documentación de algún aspecto académico, personal, cultural, etc, en el cual planteas ideas propias y originales que expliquen dicha idea, aspecto, acontecimiento, etc; por ese motivo es que no se pone bibliografía, pues se está documentando tu ensayo a partir de tus vivencias, por eso es importante que no escojas temas que ya están muy solicitados en tu área. 

Pondré mi ejemplo. Yo realice un ensayo de creación o creativo en base a la experiencia que viví en el encuentro nacional de música tradicional "Verso y Redoble", en el cual conviven y tocan muchas agrupaciones de son tradicional mexicano. Particularmente, escribí de la vivencia con el grupo de Son Jarocho "Los Cojolites", agrupación que, como podrán leer y observar, deleitó a un publico fandanguero. Aquí el ensayo:

UMSNH-FPBA Licenciatura en Danza.
Taller de redacción y desarrollo literario.
Profa. L. F. Chpír Etétzi Sánchez García.
Fecha: 28/Abril/2016.
ENSAYO
Itzia Erideni Suárez Mejía.
INTRODUCCIÓN
El presente ensayo busca ahondar en la narración y descripción desde una visión personal  del concierto/fandango con el grupo de música tradicional jarocha Los Cojolites.
Haremos un viaje por las diversas condiciones de origen que tiene el grupo como asociación y creador de un género contemporáneo del Son Jarocho mexicano, mismo que vincula su explicación a partir de las condiciones socio-históricas en Jáltipan, Veracruz, para la enseñanza y apropiación del Son en un contexto actual. Así como el trabajo que la agrupación desarrolla  en el Centro de Documentación del Son Jarocho, lugar de nacimiento de las manifestaciones musicales y teóricas de los mismos.
Finalizaremos con una perspectiva personal en cuanto a la experiencia vivida en el concierto/fandango presentado en el marco del Verso y Redoble (Cuarto Encuentro de Música Tradicional) realizado en la ciudad de Morelia, Michoacán, los días X de abril de 2016 con Los Cojolites, a partir de una convivencia entre amantes y precursores de la tradición en un contexto actual.
  • ·         Los Cojolites presentes en el Verso y Redoble (cuarto encuentro de música tradicional en Morelia, Michoacán, Centro cultural UNAM).

Cosoleacaque que en lengua nahua quiere decir “en el cerro de los Cojolites” (aves sagradas), lugar de los antiguos pobladores del sur de Veracruz donde los versos y las jaranas resuenan en las combinaciones musicales más dignas de las personas con el alma entregada al fandango jarocho. Lugar donde las mentes creativas hacen de la tradición una constante trasformación de la cultura. Lugar donde los antiguos profetas se recrean y manifiestan en la versada improvisada. Lugar donde nace la importancia de volver a cultivar lo que la historia ya no hablaba.
Vienen con el sol y con la cadencia impregnada en cada palabra que entregan como argumento del Son en aquel centro de documentación. Jáltipan, Veracruz en aquel 1995 cuando las almas fandangueras cultivaban la palabra nativa en verso y melodía guapachosa como manifiesto de una tradición dormida, nace la valentía o el amor por recordar la raíz que los afirma para compartir en plena felicidad lo que pasa cuando te encuentras en tierras de aves que se alzan en vuelo en total picardía.
Unos Cojolites que me alumbran el paisaje y rasguean las jaranas cada que llegan vacaciones de Semana Santa. Es un momento donde diversas posturas ante la tradición mexicana convergen en un espacio dedicado al estudio de tradición veracruzana.
Aprendemos a golpear el tacón con la sonoridad expresada en un café con pan para referirse a lo que los pies delatan. Sonorizamos un campamento de tantas lunas y fogatas para que aquellas aves nos enseñen lo que sus vivencias alaban. Tocamos sones jarochos y son enseñadas las maneras en que podemos abordar a la jarana. Y finalmente, la magia del fandango jarocho se pronuncia en una convivencia de todo México en esencia.
Llegaron como las aves pícaras hacen su saludo fraterno, haciendo de tierras morelianas su propio hogar en este tiempo.
Nos encontrábamos todos los amantes de un verso y redoble que nuestros zapateados eran una familia que apenas sabía que habían nacido por cómplices de amor a lo jarocho en la ciudad de las canteras rosadas. Nuestra cadencia se apropiaba de las cadencias veracruzanas cuando el encuentro con la voz tan cerca de unos cojolites nos emocionaba en el alma.
De pronto la armonía surge cuando el requinto atraviesa al oído y la magia empieza en el verso:
Camote, calabacita, chilacayote,
naranja dulce, limón partido
dame un abrazo y me voy contigo,
si fuera falso tu juramento
en otro tiempo se olvidará.
Crece la alegría y crece la euforia cuando todos hacemos bulla cuando los Cojolites se presentan con una música que a todos nos atrapa.
Referirme a una experiencia fandanguera como ésta trasciende cualquiera de los actos con los cuales mi persona desfoga tristezas atoradas e imposiciones forzadas. Es acontecer lo que la hermandad jarocha-moreliana pronuncia en "Luna negra, negra luna, ¡negra! Color de tu madre" o cuando "Mi mamá me dijo que sembrara flores, que saliera al campo a buscar amores" que cualquier tipo de vacío se llena de sonrisas coreando versos que vinieron desde el sur para quedarse en nuestro corazón. Creamos un espacio donde la cultura y el arte son más que una manifestación y para toda esta familia es ya una vivencia que resignifica el fundamento de nuestra lucha por ser en la tierra, ser cultura, ser una visión contemporánea del Son y su alcance identitario para quienes aún sentimos la nostalgia de ser mexicano en esencia y no en apariencia.
Aún encuentro la magia en el fandango porque es un espacio alternativo en el cual mí poética también se crea.



Los Cojolites en el "Verso y Redoble".

ESCRIBIENDO DESDE EL MOVIMIENTO

El ANÁLISIS COMO REVELACIÓN DEL SENTIDO DE LA DANZA.

Dentro de la licenciatura en danza llevamos como materia obligatoria Taller de Análisis de Obra Artística y Textos sobre Arte Contemporáneo; en ella se realiza un trabajo teórico /práctico en el cual revisamos a diversos artistas, filósofos y estetas, pero, particularmente, teóricos del arte, danza, filosofía y estética, de los cuales sustraemos sus ideas, conceptos, filosofías generales para poder palparlas con el estudio de la danza. Para eso es que se crean los análisis de obra, en éste caso de obra dancística como pueden serlo las coreografías de danza de cualquier tipo. La realización de los mismos consta de crear aspectos o consignas para realizar un escrito en el cual se busque el sentido de la obra, tomando en cuenta cualquier postura revisada en los teóricos ya mencionados que pueda relacionarse con tus ideas y así, escribir un texto que llamaremos análisis en el cual se verá reflejado el trabajo teórico práctico del cual hablamos.

En ésta ocasión decidí publicar un análisis realizado por mí, mismo que hice para la coreografía "Rubers Arenas" de Victor Gabriel Magaña:

UMSNH-FPBA: Licenciatura en Danza Contemporánea.
Taller de Análisis de Obra Artística y Textos Sobre Arte Contemporáneo I.
Prof. L. F. Chpír Etétzi Sánchez García.
11/Enero/2015

Análisis a la coreografía Rubers Arenas de Víctor Gabriel Magaña
Itzia Erideni Suárez Mejía
Rubers Arenas fue una coreografía hecha a partir de la asociación del transcurrir de una corrida con la propia experiencia de transfigurarlo en danza.
La obra se plantea en un tiempo-espacio donde la magnitud de su aura como la musicalidad de la misma determinan su estar en un transitar bastante solemne e inmenso de oscuridad. Su espacio físico no tiene límite y permite su expansión o contracción de acuerdo a la posición de los cuerpos. Por otro lado, el aura espacial propone un estado en el cual el movimiento llega a ejecutarse entre emociones vivientes en tinieblas, en conformismo, en miedo, en guerra. Misma que la dinámica musical la deja caer en un tono pesado pero buscando salidas de alivio, dinamismo continúo entre conflicto y acuerdo.
De igual manera, encontrar el tema a partir del movimiento podríamos resumirlo en un solo movimiento: escape. Dicha acepción permite percibir en los cuerpos la asociación entre la ayuda y el rechazo de los mismos, el apoyo y la traición. Es fuerte y preciso y sabe perfectamente sus direcciones. Una corrida es el manifiesto y al mismo tiempo el pulso generador de un ritmo que apunta y se desvanece y después vuelve a apuntar.
El bailarín está presente desde el sonido inicial de sus pies trotando en la oscuridad del escenario. Es su mirada fija y solemne la que nos direcciona a su expresividad, una expresividad que es distintita en cada uno pero que se conjuga en un mismo objetivo: tengo que correr. De igual manera, su expresividad corporal podría detenernos a pensar en aquella rudeza que uno manifiesta cuando la situación escasea de razón, cuando nada importa más que la frialdad con que nos asimilamos como sacos de carne y hueso. Sin embargo, no existe nuestra total individualidad como ignorancia al otro, existe ese algo que también nos mantiene en grupo, ese querer salir de algún vacío cuando volteamos las palabras y pretendemos hacer de la atmósfera el lugar donde la guerra la hemos ganado nosotros, sin necesidad de que en realidad eso sea lo que suceda.
La obra en sí nos pone en contacto directo con el otro, nos mantiene alerta, nos levanta y nos deja caer, nos eleva y luego clava en el suelo como si nunca debiéramos haber salido y en último acto desesperado, corremos hacia algún tipo de luz.
Jamás estuve enterada de su motivo primero y hasta la fecha no tengo alguna idea de por qué era que corríamos, cuál era el sentido. Sin embargo, transitar en la obra resolvía cualquier tipo de cuestionamiento sobre encontrarle algún sentido, el accionar te llevaba a encontrar la situación de varias personas vestidas de gris y negro, esbozando en su contrariedad y encontrando el punto de anclaje para salir de algo en donde le sentido común ya no importa tanto como la supervivencia.
Ella me remonta a asimilar el cuerpo en guerra, en una situación donde al hombre la esperanza le es vaga y el sonambulismo su estado más natural, su estado del ya no saber qué hacer, la forma en volverse a plantear que la existencia no es tan cruda y no puede llegar a serlo porque aún con todo, se danza.
Se danza con tino directo y apunta en el pecho de cualquier sujeto. Te invito a propagar el escape, te invito a dejar las armas por el modo de hacer algún tipo de anclaje entre mentalidades, te invito a rompernos hasta el hueso y después a reconstruirnos en tacto sincero.
Nuestras voces son testigo de aquellos miserables que vagabundean entre considerar que nuestra mano es confiable y sin embargo puede que así lo sea, pero puede que cuando quiera le quite la bondad que tanto te apremia, que tanto te mantiene a mi lado.
Pero qué seriedad con la presuponemos disponer de todo lo que nos rodea hasta tu propia presencia, qué solemnidad para llegar a demostrar un destello de afecto, qué podredumbre de dejarnos caer cada que al puso se le antoja, cada que éste nos agota porque ya no podemos disponer de nada más que una incoherencia de palabras.
Venos aquí, dispuestos por imposición pero presentes por decisión.

En el siguinete video se muestra la coreografía (ver desde el minúto 12:00).